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Consejos OVB para elegir el mejor complemento para su jubilación

Consejos OVB para elegir el mejor complemento para su jubilación
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Si tiene menos de 20 años de edad, lo más seguro es que ni se le haya pasado por la cabeza pensar en su jubilación. Sin por el contrario acaba de cumplir los 40 seguramente no pierde detalle de todas las noticias que caen en sus manos la sostenibilidad del actual sistema público de pensiones. Y si ya ha alcanzado la jubilación, lo más probable es que tema por su futuro y se pregunte si va a llegar a fin de mes.

Mientras se disputan nuevas fórmulas que aseguren la viabilidad del actual sistema, eso importante conocer otras alternativas existentes para complementar la pensión pública, sobre todo teniendo en cuenta que su cuantía profesional podría reducirse, según los expertos, en torno a un 30% y que su esperanza de vida es cada vez mayor.

Casi todo el mundo conoce los planes de pensiones, pero lo cierto es que existen otras muchas alternativas para planificar la jubilación. Pero, ¿existe un producto ideal o cada persona tiene que elaborar su propio plan en base a sus necesidades?

Desde OVB, la compañía líder en asesoramiento financiero a nivel europeo, sostenemos que la planificación de la jubilación variará en función de los deseos, objetivos y circunstancias particulares de cada persona. Es decir, en función de lo que necesite (o quiera) para mantener su nivel de vida durante su jubilación (una cantidad que, en la mayoría de las ocasiones, supera al importe de la pensión de la Seguridad Social). Dependiendo de la capacidad de ahorro de cada persona, el déficit que deberá cubrir será mayor o menos, y por tanto, el objetivo de rentabilidad que necesitará cada uno sacar de sus ahorros variará.

A la hora de ahorrar de cara a la jubilación, los planes de pensiones y los fondos de inversión son los productos favoritos de los españoles. Pero, aunque existen otros menos conocidos, en ocasiones pueden resultar hasta más convenientes, como los planes de previsión asegurada (PPA), los planes individuales de ahorro sistemático (PIAS) o las hipotecas inversas.

1. Planes de pensiones

Podemos decir que éste es quizás el producto más conocido. El inversor va realizando aportaciones al plan en la medida de sus posibilidades de forma periódica o una vez al año. El límite está en ocho mil euros y solo puede disponer del dinero ahorrado una vez adquiera la condición de jubilado o con algunas excepciones como dependencia, minusvalía, enfermedad grave, desempleo prolongado, etc. Aunque es cierto que este producto no garantiza la rentabilidad, sí permite obtener ventajas fiscales, es decir, pagar menos en la declaración de la renta.

2. Planes de previsión asegurados

Son seguros y garantizan por ley una rentabilidad mínima además del capital invertido. Sin embargo su rentabilidad es limitada, pues para garantizar esa rentabilidad mínima, los PPA invierten, principalmente, en renta fija e inmuebles, por lo que están destinados principalmente a un perfil de riesgo conservador.

3. Planes de ahorro a largo plazo

Son productos de ahorro a largo plazo pero que se comercializan com depósitos o seguros. La principal diferencia con los planes de pensiones es que éstos sí garantizan una rentabilidad, ya que sus rendimientos están exentos de tributación si se mantiene el capital invertido durante un plazo de cinco años. La aportación anual máxima es de cinco mil euros y garantizan el 85% del capital como mínimo. Al perfil de riesgo que van dirigidos es a los conservadores, pues invierten, sobre todo, en renta fija por lo que no se pueden esperar rentabilidad muy altas.

4. Planes individuales de ahorro sistemático (PIAS)

Estos planes son seguros de vida con los que puede obtener una renta vitalicia, la cual puede percibirse a partir de la edad señalada en el contrato. No ofrecen ningún beneficio fiscal durante la aportación, pero sí cuando se rescata lo invertido. Pueden ser de rentabilidad mínima garantizada o de capitalización, sin rentabilidad asegurada. En las aportaciones se exige un mínimo de 8000 euros y tienen una liquidez a partir del quinto año. En total solo se pueden llegar a acumular 240.000 euros.

5. Fondos de inversión

Aunque no es un producto de ahorro diseñado especialmente para la jubilación, es una de las opciones más elegidas por los ahorradores por su mayor rentabilidad. Además es muy flexible porque, a parte de que permite recuperar la inversión fácilmente, puede cambiar de fondo sin asumir cargas fiscales.

6. Hipotecas inversas

Al contrario de los que ocurre con una hipoteca convencional, este tipo de préstamo hipotecario va dirigido a aquellas personas mayores de 65 años o dependientes que sean propietarios de una vivienda. En este caso, es el titular el que recibe el dinero del banco (normalmente una renta mensual) a cambio del piso. En ningún momento pierde la propiedad de la vivienda y puede seguir utilizándola hasta su fallecimiento.

El importe a percibir va a depender del valor de la casa, de la edad de la persona que contrata el producto y de si quiere o no percibir una renta de forma vitalicia o por un periodo determinado de tiempo. Además, al tratarse de un préstamo, estos ingresos adicionales no tributan en el IRPF.

Consejos OVB para invertir

Si quiere encarar sus jubilación con la mayor tranquilidad posible debe analizar qué producto le interesa más. Por eso desde OVB le damos algunos consejos para facilitarle esta decisión. Cuanto mayor sea la aversión al riesgo del ahorrador y menor su distancia en años para la jubilación, menor debe ser su exposición a la renta variable, mucho más volátil y arriesgada que la renta fija, que ofrece mayor estabilidad aunque un beneficio también más reducido.

De esta forma, si por ejemplo es menor de 40 años, le proponemos que contrate un plan con una cartera en la que predomine la renta variable (un 70% frente a un 30% de la fija). Aunque es algo arriesgado, a largo plazo su rentabilidad potencial será mayor y en caso de pérdidas tendrá tiempo de recuperarse. En cambio, a partir de los 55 recomendamos invertir un 30% en renta variable y el resto en renta fijo. Por encima de los 60 y 65 años, lo ideal son los planes de pensiones de renta fija.

Esperamos que le haya servido este artículo y le recordamos que en OVB Allfinanz estamos a su entera disposición para resolverle todas las dudas que tenga y ayudarle a elegir el producto que mejor se adapte a sus necesidades y más le permita disfrutar plenamente de esos años tan deseados durante su época de trabajador.

         

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